E. G. SEVILLANO / R. MÉNDEZ - Madrid - 29/01/2011
"Ni siquiera la reubicación de algunas estaciones de medición ha servido para maquillar un resultado que a todas luces cabe calificar de grave". El fiscal coordinador de Medio Ambiente, Antonio Vercher, se refiere así al cambio de la red de medición de la contaminación que llevó a cabo el Ayuntamiento de Madrid en 2010. Entonces se eliminaron algunas estaciones, se cambiaron de sitio otras y se añadieron algunas más. Entre las que desaparecieron estaban las que peores datos habían registrado el año anterior, es decir, las situadas en las zonas con más tráfico de la capital, como la Castellana. El Consistorio justificó la modificación diciendo que cumplía la directiva europea de calidad del aire. Pero Vercher, en el escrito de 34 páginas que le envió ayer, asegura lo contrario.